Ojeda Elizarrarás, Manuel Rómulo
Morelia, Michoacán, 1898 - Se desconoce lugar y fecha de fallecimiento
Actor, director, productor, guionista cinematográfico y pionero del cine mexicano sonoro. Nació en Morelia, Michoacán en 1898. A los catorce años viajó a la ciudad de Los Ángeles, California con el propósito de ser actor cinematográfico. En esta ciudad consiguió contratos como actor secundario en la Metro Goldwyn Mayer, Paramount, First National y Fox Film. Además trabajó bajo la dirección del realizador norteamericano Thomas H. Ince.
Águilas de América, protagonizada por Carlos Villatoro Cine. No. 5, junio de 1978. P. 36
Debido a su interés por la técnica cinematográfica consiguió en poco tiempo trabajar como asistente de director. En 1920 estando al frente de la dirección general de la empresa Peruvian Asociation Inc., produjo la cinta Del Perú, filmada en ese país.
Manuel R. Ojeda inició su carrera cinematográfica dirigiendo, produciendo y actuando la película La rosa del desierto (1923). El inicio de su participación en el cine mudo mexicano se dio en 1923, codirigiendo junto con Miguel Contreras Torres la película Almas tropicales, realizada en el estado de Veracruz. En esta cinta, Ojeda también trabajó como actor y adaptador del guion (Con el decano de nuestros directores. Por Jorge Roca. Cine. Septiembre de 1939. P. 47-50).
Visita de Emilio Portes Gil (al centro) a la locación de Judas, en Arroyo Zarco, Querétaro Dávalos Orozco, Federico y Vázquez Bernal, Esperanza. Carlos Villatoro. México, UNAM, 1999. P. 48
Después de dirigir La rosa del desierto y de su trabajo en México, regresó a trabajar a Hollywood, al tiempo que alternaba su estancia en esa ciudad con la de México, donde colaboró en la realización de las cintas: Aguiluchos mexicanos (Dir. Miguel Contreras Torres, Gustavo Sáenz de Sicilia, Manuel R. Ojeda, 1924 a 1929) y La casita (1927).
Su regreso definitivo a México fue en 1926, año que dirigió el filme iniciado por Basilio Zubiaur, El Cristo de oro. Después del éxito de esta última cinta, Manuel R. Ojeda creó la empresa productora Promex-Films y estableció en la Ciudad de México la Escuela de Arte Dramático con cuyo alumnado realizó la película Conspiración (1927). Su siguiente cinta muda fue El coloso de mármol, documental que según las fuentes hemerográficas, (porque la película no se ha recuperado), fue de abierta propaganda callista, plasmando una preferencia por documentar los logros de los gobiernos surgidos de la revolución y mostrando la derrota de los opositores al régimen.
Cartel de la película De Nueva York a Huipanguillo. El libro de oro del cine mexicano, Comisión Nacional de Cinematografía, 1949. P. 9
Su último largometraje se trató de Judas (1936) escrita y dirigida por él mismo basado en el argumento de Gustavo Villatoro. Fue una cinta de carácter propagandístico que pretendía glorificar el reparto agrario cardenista y pintaba a los hacendados no sólo como acaparadores de tierras, sino como personajes absolutamente malvados. La cinta fue un fracaso. Por un lado la cinta no fue del agrado del público, prefiriendo cintas que se estaban entrenando de forma simultánea como Vámonos con Pancho Villa (Dir. Fernando de Fuentes, 1936). A partir de este punto, la carrera de Manuel Ojeda entró en una racha de proyectos inacabados.
Aunque en sus filmes anteriores ya había sido guionista, el primer guion realizado por Manuel R. Ojeda para el cine sonoro, fue el de Águilas de América (1933), película en la que también fue director. Sus siguientes trabajos, en los que combinó las labores de escritor-director fueron: El circo trágico (1939), La canción del huérfano (1940), De Nueva York a Huipanguillo (1943) y La última aventura de Chaflán (1942). La última cinta que Ojeda dirigió fue Bailando en las nubes (1946) una cinta nacida del argumento brindado por William H. Ihreler.
A partir de 1945 creó los guiones y argumentos, que dirigieron otros realizadores como: La insaciable (Dir. Juan J. Ortega, 1947), La mujer que yo perdí (Dir. Roberto Rodríguez, 1949), Tizoc / Amor indio (Dir. Ismael Rodríguez, 1957) y Los espadachines de la reina (Dir. Roberto Rodríguez, 1961). Manuel Rojas Ojeda ingresó a la Sociedad General de Escritores Mexicanos (SOGEM) el 30 de agosto de 1966 también se le atribuye la realización del documental Solemnes funerales del general Obregón (1928).