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El cine mexicano ha cumplido algo más de cien años y se hacía ya una tarea necesaria el reunir nombres y datos esenciales de sus escritores en un solo volumen. Hasta donde sabemos, solamente existía la limitada información agrupada en la Enciclopedia Cinematográfica Mexicana, que publicó en 1955, Rafael Eligio Portas, en la que aparece la nómina de los miembros de la sección de Autores y Adaptadores del STPC (Sindicato de Trabajadores de la Producción Cinematográfica), ilustrados con una fotografía y acompañados de los títulos de algunas de sus películas. Era pues indispensable dar un paso más.

 


El propósito que nos lleva a iniciar esta idea fue entonces el dar ese paso ineludible. Contamos para ello con el apoyo de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, en cuyo seno se ha desarrollado la investigación, y con el respaldo de la Filmoteca de la UNAM. La facultad inscribió el proyecto en el Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica (PAPIIT), lo que nos significó el patrocinio de la Dirección General de Asuntos del Personal Académico; cuyo respaldo se manifestó, entre otras cosas valiosas, en que pudimos disponer de un sistema de becas del que participaron estudiantes, no sólo de la Facultad, sino también de la Escuela Nacional de Estudios Profesionales Acatlán, dependencia en la que está adscrita la Maestra Virginia Medina Ávila, Corresponsable de esta empresa.


Maestra Vicky Medina Ávila

Desde el título, Escritores del Cine Mexicano Sonoro, señalamos un límite preciso a la investigación. Nuestra intención quedaba clara, no queríamos ir más allá de nuestras fuerzas, nos restringiéramos a los escritores del periodo sonoro, considerando éste de 1931 al 2000, dejando para mejor ocasión la indagación en torno a los escritores del cine en el presente y del periodo mudo mexicano.

El objetivo principal de la búsqueda era el de reunir los nombres y la información referente a los autores de los guiones, considerando a estos últimos como una forma de literatura. Con este trabajo no pretendemos tomar partido en el debate de si el guion cinematográfico es o no es literatura. Pensamos sí, que, si no hay un buen guion, muy difícilmente habrá una buena película. Pero la buena calidad del guion, aunque signifique una cierta seguridad, no es garantía de la buena calidad del film terminado. Finalmente, lo mismo sucede en el teatro, una buena obra teatral no asegura una buena representación, aunque lo propicie. En ambos casos, tanto en el teatro como en el cine, las obras fueron escritas para ser punto de partida de una segunda creación.

 Muy pocos ponen en duda que la obra escrita para ser representada en el teatro sea una forma de literatura, –en la Facultad de Filosofía y Letras existe incluso el Colegio de Literatura Dramática–, en cambio es quizás todavía menor el número de los que reconocen el valor literario en el guion cinematográfico. Posiblemente esto se deba a que la costumbre de leer guiones aún se limita a unos cuantos adeptos. No podemos olvidar, sin embargo, que tanto el guion cinematográfico, como la obra para el teatro, o la novela, o el cuento, son resultado del trabajo de un escritor, el cual utiliza en todos los casos sus herramientas, las palabras, para contarnos una historia.

 Además de los nombres de los escritores de guiones, que partieron de una idea original o que adaptaron la de otro, resolvimos incluir en este trabajo a la mayoría de los creadores de argumentos, particularmente a aquellos que escribieron especialmente para el cine, sin dejar de considerar también, entre estos, a algunos de los que publicaron novelas o cuentos que fueron adaptados a nuestro cine y cuya obra tuvo algún significado en éste. Desde luego no implicamos, carecía de sentido hacerlo, información en torno a cualquiera de los clásicos de la literatura universal cuya obra hubiera adaptado el cine mexicano. En cambio, sí tuvimos en cuenta a los autores de los textos para los diálogos.

El primer paso fue elaborar una relación con los nombres de los escritores. Debo señalar que queda mucho más extensa de lo que esperábamos. Después empezó la búsqueda de noticias en torno a su vida y a su obra. Los resultados, en algunos casos, fueron halagadores; encontramos numerosos datos sobre su vida y su obra; en otros casos la información fue escasa, o no hallamos nada. Esto último se explica fácilmente ya que, particularmente entre los autores de argumentos, muchos lo fueron de forma incidental, –podríamos afirmar que casual–, y de su paso por el cine no queda mayor vestigio.

Esta labor de investigación dio como resultado la elaboración de un total de 633 fichas de escritores de cine, que contienen la semblanza biográfica y profesional de cada autor, su retrato e imágenes de instantes relevantes en su vida, así como la filmografía de su obra ilustrada con escenas o carteles de algunas de sus películas.

 La abundancia de materiales encontrados en torno a algunos de los más connotados autores, nos motivaron a proponer al CONACYT, a través de la Facultad, un proyecto para elaborar una Base de Datos poniendo esa información al alcance de investigadores y estudiosos de nuestro cine. Nuestra propuesta fue aprobada, pero, por la carencia de los recursos indispensables, la ejecución ha quedado pendiente para un futuro mejor.

La búsqueda de información se inició en algunas instituciones en las que encontramos particular respaldo. Entre ellas debemos mencionar prioritariamente a la Filmoteca de la UNAM, copartícipe de este proyecto desde sus inicios; a la Sociedad General De Escritores de México (SOGEM), en donde nos apoyaron con gran simpatía, –particularmente queremos agradecer la invaluable colaboración de Víctor Manuel Ugalde–; al Archivo General de la Nación, en el que localizamos una gran cantidad de datos que generosamente fueron puestos a nuestra disposición; a la Cineteca Nacional; al Archivo Genaro Estrada, de la Secretaría de Relaciones Exteriores; a la Hemeroteca de la Secretaría de Hacienda; a los Archivos Fotográficos del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, (CONACULTA), tanto al del Instituto Nacional de Bellas Artes, (INBA), como al del Centro Nacional de Información y Promoción de la Literatura, (CNIPL), y al del Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana, (INEHRM); todos ellos nos facilitaron valiosas fotografías de los autores; y, naturalmente, a la Hemeroteca Nacional de la UNAM, con la que, dada la asistencia eficiente de su personal, siempre se puede contar.

Mención aparte merecen en nuestra gratitud aquellos escritores, y a su falta familiares de los mismos, que generosamente nos proporcionaron información, para completar nuestro propósito.

Los estudiantes becados transitaron con distintas temporalidades por la investigación, eficientemente dirigidos por la Maestra Virginia Medina Ávila. La mayor parte de ellos tuvieron una permanencia breve en el proyecto, pocos fueron constantes. De estos últimos cabe mencionar por su participación a:

Nancy Correa Bautista;

Lizbeth Diego Rodríguez;

Alma Delia Gómez Vega;

Noemí González González;

Gabriela Orozco Hidalgo;

Duzko Velázquez de la Rosa.

De izquierda a derecha, Juan Manuel Ramírez González, Noemí González González, Duzko Velázquez de la Rosa, Alma Delia Gómez, Francisco Ortiz León, Gabriela Orozco y Lizbeth Diego Rodríguez.

 

 

 

 Además de:

Coralia Bustos Morales;

Jorge Cervantes Cortés;

Juan Manuel Ramírez González;

Francisco Ortiz León;

Gilberto Vargas Arana;

Leopoldo Villarello Cervantes.

De izquierda a derecha, Juan Manuel Ramírez González, Alma Delia Gómez, Duzko Velázquez de la Rosa, Noemí González González y Francisco Ortiz León.


Desde el proyecto inicial nos propusimos publicar la información reunida con el carácter de un Diccionario de Escritores del Cine Mexicano Sonoro, en un CD Rom que facilitará su difusión y bajo costo. Para lograrlo hemos contado con la colaboración eficaz de la Dirección General de Servicios de Cómputo Académico, a través de su Dirección de Sistemas, a cargo del Maestro Juan Voutssas, quien, junto con sus colaboradores lo ha sacado adelante.


Pasada esta prueba, luego de uno o dos años, el Diccionario de Escritores del Cine Mexicano Sonoro podrá publicarse y difundirse impreso en papel, en forma de libro. Pensamos que vale la pena.

Dr. Manuel González Casanova
Octubre de 2002