Leñero Otero, Vicente

Leñero Otero, Vicente

Leñero Otero, Vicente

Guadalajara, Jalisco, 9 de junio de 1933 - Ciudad de México, 3 de diciembre de 2014

Novelista, dramaturgo, periodista, guionista de cine y televisión. Nació el 9 de junio de 1933. Es considerado el único narrador católico de su generación [en México] (La novela mexicana 1955-1965. Por Emmanuel Carballo. La Cultura en México en Siempre! No. 680. No. 229. 6 de julio de 1966).

Cultivó las ansias de escribir desde la infancia, cuando hacía un periódico familiar. Pero no fue sino hasta su época de estudiante en la Facultad de Ingeniería de la UNAM que comenzó a trabajar en libros breves de poemas, cuentos, ensayos y obras de teatro. Su inclinación por la literatura se vio alentada luego de estudiar en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. En aquellos años de intenso aprendizaje, repartía su tiempo entre la culminación de sus estudios de ingeniería, la colaboración con reportajes para la revista Señal, su participación en el Taller Literario de Juan José Arreola (1959-1961) y la escritura de cuentos.

Leñero se dio a conocer públicamente como escritor con el libro de relatos La polvareda y otros cuentos (Jus, 1959), libro en el que reunió los cuentos con los que ganó un concurso universitario (Idem). Entre sus actividades periodísticas pueden nombrarse su labor como redactor, primero, y director, posteriormente, de Claudia (donde contó con la colaboración de Gustavo Sáinz y José Agustín), la dirección de Revista de Revistas del periódico Excélsior y la subdirección de la revista Proceso, de la cual es actualmente vicepresidente.

Entre 1961 y 1964, fue becario del Centro Mexicano de Escritores, donde escribió bajo la supervisión de Juan José Arreola y de Juan Rulfo (La realidad da más temas que la imaginación. Por Martín Solares. La Jornada Semanal (nueva época). No. 255. 30 de abril de 1994. PP. 18-22).

Su trabajo como guionista ha sido altamente reconocido y elogiado por escritores y gente del cine como José Emilio Pacheco y Alberto Isaac. A pesar de que su relación con el cine ha sido muy fructífera, Leñero guarda su distancia respecto a este medio: Ya en una ocasión tuve el descaro de publicar para un diario reseñas de películas, y quienes llegaron a leerlas saben mejor que yo que nada tenía que estar haciendo por esos rumbos. Midiéndolo frente a la literatura, el cine no me apasiona ni me hace poner los ojos en blanco [...] Prefiero, en todo caso, ser un espectador, pero de la gente común, la que no vive metida en libros, la que no sabe quién es Malcolm Lowry, ni Antonioni, ni Ionesco; me apasiona observarla e interesarme —siempre como espectador— por lo que a ella le interesa: el problema de los transportes, los triunfos de Vicente Saldívar, los platillos voladores, los apasionantes adelantos técnicos (3 escritores mexicanos hablan de su vida y de su obra; parte 2: Vicente Leñero. Por Vicente Leñero. La Cultura en México, de Siempre! (No. 650). No. 199. 8 de diciembre de 1965. P. VI).

Por otra parte, su trabajo como guionista de televisión ha sido aún más una necesidad que un gusto: Es cierto que la televisión me ha causado muchos dolores de cabeza, me ha fatigado, y en proporción al esfuerzo no me ha retribuido lo que yo hubiera querido. Pero le ha dado de comer a mi familia, me ha hecho vivir una valiosa experiencia y me ha permitido escribir Estudio Q [novela, 1965]. No estoy enojado con la televisión. Tampoco creo ser un resentido (Idem).

Leñero ha expresado que el guionismo [es un] género extraño y apasionante, que sólo se puede aprender si se escribe (El guionismo, un género extraño... Sección B de La Crónica de Hoy. 25 de octubre de 1999. P. 12). Por otra parte, sobre la labor específica del guionista y su relación con los medios para los que escribe, señaló que [aunque] el guionista ha ganado espacios en los últimos años, 'de manera casi fatal' siempre estará sujeto a la visión del director (Idem). Por otra parte, también ha resaltado la labor colectiva en la cual se inserta un guionista, a diferencia de la labor solitaria del dramaturgo: El cine, la televisión nos obligan a entender la tarea del escritor ya no como el dueño de todo, sino dueño de una parte que se completa con el equipo. Uno añora a veces esa soledad creadora que es engañosa porque lo refunde en la intimidad de uno mismo"(La función del periodista es averiguar, antes de juzgar o analizar: Leñero. Por Angélica Abelleyra. La Jornada. Domingo 29 de mayo de 1994. P. 31).

Sobre su participación en películas específicas, se puede considerar su papel en El callejón de los milagros (Dir. Jorge Fons, 1994), para la cual adaptó la novela del Nobel Naguib Mahfouz. El cuidado y la audacia de la propuesta estructural de Vicente Leñero al manejar distintos planos de la realidad y del tiempo real con el tiempo cinematográfico, son retomados magistralmente por Jorge Fons en El Callejón de los milagros, [...] una virtud de la adaptación, apoyada con en el profundo conocimiento de nuestra historia moderna y de las coincidencias de las realidades del mundo económicamente dependiente, el llamado tercer mundo (Literatura en los Arieles. Póker de ases. Por Marco Julio Linares. Casa del Tiempo. Vol. 14. No 42. Julio de 1995. P. 30). Sobre los problemas que enfrentó al adaptar una novela melodramática egipcia a México, dijo: Fue complicado porque era una historia que ocurrió en El Cairo en 1944 y era un esquema muy melodramático. La clave en mi trabajo fue escoger una estructura que combinara las historias y jugara con ellas, contando esa historia melodramática relatada muchas veces, pero esta vez de otra manera (Celebran el 'milagro' del nuevo cine. Por Carlos Meraz y Rubén García Fernández. Gente, suplemento de Reforma. 27 de junio de 1995. P. 3).

En el año 2000, Vicente Leñero recibió el premio Xavier Villaurrutia, por su antología de cuentos La inocencia de este mundo. Dentro de los premios que ha recibido, hay que destacar, aquellos que le han sido otorgados por su trabajo de creación de obras para ser contadas en el cine. Entre ellos: Oso de Plata del Festival de Berlín por el guion de Los albañiles; Ariel en 1979 a la mejor historia original por Misterio; Ariel en 1979 al mejor guion por Misterio; Ariel en 1987 al Mejor guion por Mariana, Mariana.

El pasado mes de julio de 2001, la Cineteca Nacional organizó el Ciclo Homenaje por los 30 años de labor guionística (Reúne a sus fanáticos. Leñero, el más taquillero. Por Eduardo Alvarado. Reforma. Sección Gente, 13 de julio, 2001. P. 24E), al escritor de El callejón de los milagros, consistente en un ciclo de exhibición de algunas de las películas que han contado con su valiosa participación.

Dentro de sus últimos trabajos llevados a la pantalla se encuentra el guión de la película La habitación azul (Dir. Walter Dohener, 2001), basado en la novela Georges Simenon. Además hasta julio de 2001, el escritor trabajaba en el guión El milagro de Villaldama, y escribía la historia cinematográfica Pasado pendiente, adaptación de un cuento de Héctor Aguilar Camín, del cual Leñero aseguró: Siento que ése es el mejor guión que yo haya escrito hasta ahora (Lo que he escrito es inferior a lo que quisiera escribir. Por Verónica Vera. Unomásuno, 13 de julio, 2001. P 29).

En agosto de 2002, una semana después de la quinta visita del Papa, Juan Pablo II a nuestro país, se estrenó la película El crimen del Padre Amaro, dirigida por Carlos Carrera, cuya temática escandalizó al alto clero de la Iglesia Católica de nuestro país, que pugnaba por que se evitara su exhibición. Ante la polémica desatada por este hecho, Vicente Leñero decidió fijar su posición: Como guionista de El crimen del Padre Amaro, la película dirigida por Carlos Carrera y producida mayoritariamente por Alameda Films, me siento obligado a hacer públicas algunas reflexiones, de católico y de escritor, ante el escándalo desatado por miembros de la jerarquía eclesiástica y de organizaciones de laicos que parecen comportarse como sus acólitos.

Me confunde el escándalo. Me lastima. Me irrita. Me duele este regreso de mi Iglesia a la penumbra preconciliar (...)

Quiero empezar anticipando una obviedad. Unido a todos los participantes de la película soy corresponsable, con Carlos Carrera, de la puesta en pantalla de esta historia de ficción. Además de su espléndida factura y de sus valores intrínsecamente cinematográficos, la película corresponde con fidelidad a la propuesta del guion. Cuenta lo que pretendí contar, con hallazgos por limadura o añadidura del propio Carrera. Sólo discrepo de él en algunos momentos de la película, pero mis objeciones son secundarias: No atemperan de modo alguno mi entusiasmo cuya autoría es a fin de cuentas de él: del director Carlos Carrera.

Portada de Tres guiones cinematográficos

Portada de Tres guiones cinematográficos

Como se sabe, la historia de la que deriva esta libérrima versión es una novela de José Eça de Queiroz, escrita a fines del siglo XIX. Se emparienta con la célebre La regenta, del zamorano Leopoldo Alas Clarín y con muchas anécdotas narrativas –desde el Decamerón hasta El abate Mouret, de Zolá— de curas incontinentes (Unión adúltera con el poder. Por Vicente Leñero. Proceso, No. 1346, 18 de agosto de 2002. PP. 8-14).

Un fragmento del guión de Vicente Leñero, que permanecía inédito y registrado en la Sociedad General de Escritores de México fue publicado por la revista Proceso (Ídem. PP. 16-19).

En 2008, participó en el guion de la película El garabato, basada en una obra de su autoría con el mismo nombre. A lo largo de su carrera, también mantuvo una activa colaboración periodística con el diario Excélsior y las revistas Claudia y Proceso, esta última de la cual fue uno de los fundadores.

Además de su trabajo literario y periodístico, Leñero dirigió el taller literario Sólo los Jueves en la Sociedad General de Escritores de México, un espacio dedicado a la formación de nuevos escritores.

Portada de Miroslava

Portada de Miroslava

El 11 de marzo de 2010, fue nombrado miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, y el 12 de mayo de 2011 tomó posesión de la silla XXVIII con un discurso titulado En defensa de la dramaturgia. Ese mismo año, el 21 de septiembre, recibió la Medalla Bellas Artes de México, otorgada por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), en reconocimiento a su contribución a las artes junto a José Agustín.

Vicente Leñero falleció el 3 de diciembre de 2014 a los 81 años, dejando un legado que abarca novelas, reportajes, guiones cinematográficos y obras teatrales. Su muerte fue lamentada por el Instituto Nacional de Bellas Artes y por figuras del ámbito cultural mexicano como Consuelo Sáizar, quien expresó: —Ha muerto Vicente Leñero, y con él, mucho de nuestra historia—.

Tras su muerte, su obra continuó siendo relevante y prolífica. En 2024, Amarillo Editora publicó una nueva edición anotada de su novela La gota de agua, además de la producción póstuma de los guiones para las películas La Prima (2018) y Desde dentro (2023).

Portada de El callejón de los milagros

Portada de El callejón de los milagros

Guiones inéditos (Registrados en SOGEM)

  • Magnicidio, Estimado señor, El siglo de Alicia (3er. Tratamiento), Jesucristo Gómez, La justicia de la frontera, El reino de Dios, Secreto de estado, Tierra blanca, Amor eterno, Rojo sangre, El garabato y Golpe de muerte.

Guiones publicados

  • Justos por pecadores (Tres guiones cinematográficos). México, Marcha Editores, 1982