Gómez Bolaños, Roberto
Chespirito
Ciudad de México, 21 de Febrero de 1929 – Cancún, 28 de Noviembre de 2014
Escritor, publicista, compositor de música y letrista de canciones populares, entre ellas: La juguetería, Churin-churin-funflais, Los astronautas, El Chapulín Colorado y El país de la fantasía. Actor, guionista, director y productor. Nació el 21 de febrero de 1929 en la Ciudad de México. Estudió la carrera de Ingeniería en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), profesión que nunca ejerció.
En 1951, inició su trayectoria profesional en una agencia publicitaria para radio y televisión, D’Arcy. De 1955 a 1965, creó los guiones para los programas de televisión Estudio de Pedro Vargas y Cómicos y Canciones, este último protagonizado por los cómicos Viruta y Capulina.
Para finales de 1968, Gómez Bolaños escribió y actuó para las series Los Supergenios de la Mesa Cuadrada y El Ciudadano Gómez, que se transmitieron por el canal 8 de Televisión Independiente de México (TIM). En 1970, comenzó la transmisión de la serie Chespirito en TIM, donde surgieron los personajes Chapulín Colorado y El Chavo del Ocho, y desde marzo de 1972 se transmitió en Telesistema Mexicano [actualmente Televisa]. Este programa duró 25 años consecutivos al aire. (www.chespirito.com) (Roberto Gómez Bolaños. Por Álvaro Cueva. Revista Somos uno, especial de colección 50 años de la televisión mexicana. Especial No. 4, 12 de diciembre de 2000. P. 80)
Escribió seis obras de teatro entre las que destaca Silencio, recámara, acción (1964), Títere (1984) y 11 y 12 (1992). También escribió el guión teatral La reina madre, basado en la vida de la madre de Charles Chaplin [que aún no ha sido representada, noviembre de 2001], y que, en 1992, ganó el Premio de Literatura que otorga la Sociedad General de Escritores de México (SOGEM).
En 1978, escribió y compuso las letras de las canciones de su primer disco, La vecindad del Chavo, interpretado por él mismo y su grupo de actores. Participó en la música de las películas Tres lecciones de amor (Dir. Fernando Cortés, 1958) y ¡En peligro de muerte! (Dir. René Cardona, 1962). Además de componer Tengo contigo todo, tema de la telenovela La dueña (1995) y Alguna vez tendremos alas, tema de la telenovela con el mismo nombre (1997).
En 1957, inició su trabajo como guionista cinematográfico en el filme Los legionarios bajo la dirección de Agustín P. Delgado, quien le impuso el apodo de Chespirito, por considerarlo un pequeño Shakespeare. (www.chespirito.com)
De sus inicios en la industria cinematográfica, concretamente de la película Vagabundo y millonario (Dir. Miguel Morayta, 1958), en la cual no se le reconoce crédito, Gómez Bolaños recuerda: decidieron que hiciera algo [para cine]. Lo escribí y les gustó mucho pero era caro (…), el argumento se llamaba Ropa de alquiler (…). Era muy caro, pues tenía cinco escenarios, cinco vestuarios, cinco de todo. Por ello, decidieron que se desarrollara sólo una de esas partes y salió de ahí una película para Viruta y Capulina.
Curiosamente lo del título le llamó al mismo tiempo a un productor [Miguel Zacarías] que estaba relacionado con lo otro pero que no sabía que era la misma persona. Cuando se enteró de esto me dijo: lástima que ya van a hacer esto pero el título es muy bueno. Ahora le propongo otra cosa, me puede hacer una adaptación de una película.
—cómo no, lo intentaré— le contesté
—mire tengo un drama fuerte para Arturo de Córdova y queremos hacerlo comedia para Tin Tan
—ay caray—dije— está fuerte el cambio
—creemos que usted por lo que hemos visto que ha escrito puede hacerlo.
— Lo hice y salió un película muy buena de Tin Tan, Vagabundo y millonario. (Entrevista para Escritores del cine sonoro mexicano, noviembre 2001)
Ha escrito guiones y argumentos para varias películas, entre las que destacan: Dos criados mal criados (Dir. Agustín P. Delgado, 1959); Los astronautas (Dir. Miguel Zacarías, 1960); Limosneros con garrote (Dir. Jaime Salvador, 1960); Dos meseros majaderos (Dir. Gilberto Martínez Solares, 1965); ¡Ahí madre! (Dir. Roberto Baledón, 1970); El Chanfle (Dir. Enrique Segoviano, 1978); El Chapulín Colorado (Dir. Roberto Gómez Bolaños Chespirito, 1988) y La primera noche / El despertar (Dir. Alejandro Gamboa, 1997).
En 1981, debutó como director con la cinta El Chanfle II, la cual fue escrita y protagonizada por él. Posteriormente, escribió, realizó y actuó en los filmes El Charrito (1983); Don Ratón y Don Ratero (1983); El Chapulín Colorado (1987) y Música de viento (1989), entre otros.
En 1995, publicó su libro El diario del Chavo del Ocho que es un libro-relato-novela que cuenta las más simpáticas historias cronológicas de los personajes de la vecindad. Todo ello relatado por el actor principal de la historia: El Chavo del Ocho. (…) Comprende además este Diario… una serie de viñetas y dibujos realizados por el propio Gómez Bolaños, que dejan patente su habilidad para la caricatura (El Diario de Chavo del Ocho hace el recuento de muchas venturas. Homenaje a Chespirito. Colección Mina, No. 9, Editada por Mina Editores, mayo de 2000. P. 35)
De 1996 a 1998 fue director de Televicine, compañía productora de cine de la empresa Televisa. Durante este periodo apoyó la producción de los largometrajes Elisa, antes del fin del mundo (Dir. Juan Antonio de la Riva, 1996); Última llamada / En carne propia (Dir. Carlos García Agraz, 1996); Un baúl lleno de miedo (Dir. Joaquín Bissner, 1996); ¡Qué vivan los muertos! (Dir. Joaquín Bissner, 1997); La primera noche / El despertar (Dir. Alejandro Gamboa, 1997); La paloma de Marsella (Dir. Carlos García Agraz, 1997) y En un claroscuro de luna (Dir. Sergio Olhovich, 1998). (Roberto Gómez Bolaños. Por Álvaro Cueva. Revista Somos uno, especial de colección 50 años de la televisión mexicana. Especial No. 4, 12 de diciembre de 2000. P. 80)
Para Chespirito, el guión cinematográfico es la materia prima. El cimiento sobre el cual se va a construir la película. Sí lo considera una forma de literatura con sus propias condiciones y características como cualquier otro género literario.

Gómez Bolaños opina que el argumento debe ser la parte más importante del filme y en función de él construir la historia. Pero considera que desgraciadamente la forma de trabajar, en la mayoría de las ocasiones, está supeditada a los actores, tenemos a fulana o fulano y hay que hacerles algo.
Para el creador de El Chavo del ocho, lo que sostiene a la historia es la personalidad de los personajes. Pues, él cree que si éstos no están bien definidos pueden confundirse con los de otra historia. Yo me baso en eso [la construcción de personajes sólidos], la historia puede salir del anecdotario personal o del de otros, en fin, hay muchas procedencias del algo bueno. Pero a mí se me facilita o me gusta más que haya un choque de personalidades.
El escritor de El Chanfle escribió lo que le divierte. No pensó en el público ni en el raiting. Comenta al respecto: siempre pensé voy a hacer algo que a mí me guste y ojalá haya mucha gente que comparta mi gusto. Ahora, a quien no le guste, quien no lo comparta que vea otra cosa. Hay muchas otras películas, muchos otros programas, muchas otras cosas.
El guionista de Los legionarios (Dir. Agustín P. Delgado, 1957) comentó que su incursión en la actividad cinematográfica no fue por decisión propia, yo no me decidí [a escribir para cine], me decidieron. Yo hacía guiones para televisión sobre todo humorísticos, tenían mucho éxito. Entonces, decidieron que hiciera algo. Sobre su experiencia en el cine comenta: lo que me encanta del cine es que hay tiempo para pensar en todo, para darle continuidad. Yo mis películas las dibujaba como comercial de televisión, como un story board, no tenía problemas de continuidad ni de edición.
Chespirito observa que ahora el guionista es mejor tratado, pues recuerda que anteriormente había que batallar muchas cosas, ya que los productores se atribuían la autoría de los argumentos por escribir la idea en unas líneas o proporcionar sólo el recorte del periódico. Luego, iban y decían a ver hazme una adaptación de esto y el adaptador tenía que hacer toda la película y sólo cobraba la adaptación mientras el argumento lo cobraba el productor.
Además consideró que la situación actual del guionismo mexicano es de mucha apertura lo cual, según él, también ha provocado algunos excesos en la realización cinematográfica. Entonces, la situación actual del guionismo es que se está ejerciendo una mayor libertad. Desgraciadamente esa libertad ha estado muchas veces mal encauzada, no es libertad para trabajar sino para impresionar sin fundamento, sin razonamiento.
Para él, uno de los mejores guionistas de México es Vicente Leñero. A Gómez Bolaños le gustaba el trabajo de varios guionistas mexicanos pero decidió no dar más nombres, pues, no le gustaría omitir a alguno por error (Entrevista para Escritores del cine mexicano sonoro, noviembre 2001)

Roberto Gómez Bolaños Chespirito fue el único escritor del Sindicato de Trabajadores de Películas Cinematográficas (STPC) que está inscrito en las cinco categorías más importantes: productor, actor, director, guionista y compositor.
En el año 2000, Televisa le rindió homenaje con el especial No contaban con mi astucia, conmemorando los treinta años del programa El Chavo del 8. Este tributo marcó el inicio de una nueva era de reconocimientos para Gómez Bolaños que continuó en 2002, cuando recibió su estrella en el Paseo de las Luminarias de México.
Dos años más tarde, en 2004, la Asociación de Cronistas de Arte de la República Dominicana y la Cervecería Nacional Dominicana le otorgaron el Soberano Internacional en reconocimiento a su carrera multifacética como escritor, guionista, actor, humorista y productor. Al año siguiente, la Universidad Salvadoreña Alberto Masferrer de El Salvador le concedió el título de Doctor Honoris Causa en Filosofía de la Vida.
El canal peruano América Televisión le realizó un homenaje en 2008, que coincidió con los 50 años de la fundación del canal. Durante su visita a Perú, fue homenajeado por diversas autoridades, incluyendo el Congreso de la República y el presidente Alan García Pérez.
En 2009, Gómez Bolaños enfrentó problemas de salud cuando fue ingresado de urgencia en un hospital de la Ciudad de México debido a una complicación de la próstata, según informó su hijo Roberto Gómez Fernández. Se recuperó tras un procedimiento quirúrgico sencillo.
En 2012, se celebró otro homenaje significativo, América celebra a Chespirito, organizado por Televisa. Un año más tarde, María Antonieta de las Nieves, conocida por su papel de La Chilindrina, anunció que había ganado una demanda contra Gómez Bolaños y Televisa por el uso indebido de su personaje.
El mismo año, recibió el Premio Ondas Iberoamericano a la trayectoria más destacada en televisión. Este reconocimiento destacó su influencia y legado en la televisión latinoamericana.

El 31 de julio de 2020, las transmisiones de todas las series de Chespirito fueron suspendidas en televisión y servicios de streaming debido a disputas contractuales entre Televisa y Grupo Chespirito, pese a esto, la serie animada El Chavo continúa transmitiéndose en Brasil.
El 28 de noviembre de 2014, Roberto Gómez Bolaños falleció en su residencia en Cancún, Quintana Roo, a los 85 años, debido a complicaciones respiratorias. Se le rindieron dos homenajes de cuerpo presente en la Ciudad de México: uno privado en las instalaciones de Televisa y otro público en el Estadio Azteca, antes de ser enterrado en el Panteón Francés de la Piedad. Posteriormente, su viuda, la actriz Florinda Meza, reveló que Gómez Bolaños había padecido Parkinson.
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