Esperón González, Manuel
Ciudad de México, 3 de Agosto de 1911 - 13 de Febrero de 2011
Músico, argumentista y actor. Hijo del ingeniero Manuel Esperón Rivera y de la pianista de concierto Raquel González, Manuel Esperón nació en la Ciudad de México el 3 de agosto de 1911. Realizó estudios de Ingeniería eléctrica, de Artes plásticas en la Academia de San Carlos y de Música Escuela superior de Música de Bellas Artes. Desde muy pequeño, su madre lo instruyó en el ámbito de la música. Cuando Manuel Esperón tenía apenas 8 años, comenzó a tocar el piano bajo la supervisión de doña Raquel González, practicaron en un viejo piano Steinway. Esta iniciación lo marcaría definitivamente, pues a los dieciocho años abandona los estudios de ingeniería para dedicarse por completo a la música.
La familia Esperón González vivía cerca del desaparecido cine Mina. Desde la azotea de su casa, el joven Manuel podía ver las películas a través de una ventila. Gracias a la amistad entre el taquillero y la hermana y la madre de Esperón, éste logró acceder a las funciones de cine de manera gratuita. Fue precisamente en el cine Mina donde nuestro autor consiguió adentrarse en la musicalización de las películas. Por aquel entonces, la música de las cintas era improvisada, cosa que le llamó la atención al joven Esperón. Por ello se atrevió a pedirle al encargado de la música de ese cine que lo dejará intentarlo. Éste accedió y Manuel Esperón tocó en el intermedio. De ahí en adelante, ambos tocaron durante la proyección de las cintas: una mitad el pianista y otra Esperón.
Más tarde, se dedicó a trabajar en las variedades del cine mudo, lo hizo acompañando a diversos cantantes y en distintas salas de la Ciudad de México: Juan Arvizu, Nestor Chaires, Ana María Fernández, Maruca Pérez y Paco Santillana, entre otros. Fue Fernando Soler quien después de escuchar a Esperón le propuso que se uniera a su compañía para realizar una gira por centro y Sudamérica. Con más experiencia de por medio, formó una orquesta de música afroantillana, llamada la Bamba, la cual estuvo formada por once integrantes y la que además sirvió para establecer un cabaret.
En 1933 realizó su primer trabajo en el cine sonoro, ello de manera más profesional y con todos los créditos debidos. La mujer del puerto (Dir. Arcady Boytler, 1933) significó para el maestro Esperón una oportunidad como muy pocas, la cual le ayudó a abrirle las puertas del cine, en materia musical. En ella hizo la canción que sirvió como tema musical. A partir de entonces trabajó en varias películas: Allá en el Rancho Grande (Dir. Fernando de Fuentes, 1936), ¡Ay Jalisco no te rajes! (Dir. Joselito Rodríguez, 1941), El peñón de las ánimas (Dir. Miguel Zacarías, 1942), Historia de un gran amor (Dir. Julio Bracho, 1942), Los tres García (Dir. Ismael Rodríguez, 1946), Ustedes los ricos (Dir. Ismael Rodríguez, 1948) y Vuelven los García (Dir. Ismael Rodríguez, 1946), en todas ellas hizo las canciones y la música de fondo.
En dos ocasiones, su trabajo fue premiado por la Academia Mexicana de Ciencias y Artes Cinematográficas, quien le concedió Ariel de Plata a la mejor música de fondo en 1947 por Cantaclaro (Dir. Julio Bracho, 1945) y en 1955 por Cuando me vaya (Dir. Tito Davison, 1953). Además, la Cineteca Nacional le otorgó en 1984 el premio Medalla Salvador Toscano por su trayectoria en el cine. Manuel Esperón se ha hecho acreedor a otros premios como: el PECIME otorgado en 1941 por los Periodistas Cinematográficos de México por ¡Ay Jalisco no te rajes! (Dir. Joselito Rodríguez, 1941); Medalla de Oro R.C.A. 1941 por el manejo de la sala de grabación y consola de sonido en los desaparecidos Estudios CLASA, como director de grabaciones; Medalla de Oro Gonzalo Curiel 1958 que otorga la Sociedad de Autores y Compositores, por sus 25 años consecutivos de composición de Play Backs para cine; Medalla de Oro Mario Talavera 1958 que otorga la misma sociedad por los 25 años de compositor de música de fondo; nombramiento en 1966 por el Gobierno del Estado de Jalisco como Hijo Adoptivo del Estado y de la ciudad de Guadalajara, en vista de la producción musical dedicada a enaltecer a ese estado; reconocimiento del pueblo de Arandas en ese mismo año por su canción del mismo título; Lira de Oro 1976, máximo galardón del Sindicato Único de Trabajadores de la Música, como reconocimiento a su labor en pro de la música mexicana. También, por esta misma labor, recibió el Premio Heraldo en 1976.
Algunas de las canciones más significativas dentro de su carrera cinematográfica son: La mujer del puerto, Arandas, ¡Ay Jalisco no te rajes!, Serenata tapatía, Cocula, Traigo un amor, Noche plateada, A la orilla del mar, No volveré, Un tequila con limón, Amorcito corazón, Flor de Azalea, Maldita sea mi suerte y Yo soy mexicano, entre muchas otras.
Trabajó con el también músico Ernesto Cortázar y juntos hicieron varias canciones para Jorge Negrete y Pedro Infante.
En 1976, Manuel Esperón realizó el argumento para la cinta Mariachi (Dir. Rafael Portillo), con ella el compositor pretendía realizar un acto de justicia para la música mexicana representada por el mariachi (Mariachi. Un acto de denuncia para la música mexicana. Cinelandia. No. 450, diciembre de 1976. P. 19)
En el año 2000, recibió el reconocimiento del Festival del Día del Mariachi como pilar de la música mexicana, así como un homenaje en la Universidad de Las Américas, Puebla, donde se llevó a cabo una semana dedicada a su legado. El presidente Vicente Fox Quesada lo honró por su compromiso en la construcción de un México nuevo.
Durante los años siguientes, los reconocimientos no cesaron. En 2001, fue homenajeado por diversas instituciones y municipios mexicanos, así como por la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM) y el Club Rotario Zona Rosa. También se le rindió tributo en varios festivales y eventos internacionales, como el Festival en Corto en San Miguel de Allende y el TCU Latin American Arts Festival en Texas.
En 2002, continuó recibiendo honores tanto en México como en el extranjero, destacándose su participación en conferencias y eventos culturales. Su labor como musicalizador de películas mexicanas fue reconocida por la SACM y el Festival Fiesta Mexicana de Indianápolis, donde se ejecutaron algunas de sus piezas a nivel sinfónico.
En los años siguientes, Manuel Esperón siguió cosechando éxitos y homenajes, entre ellos su reconocimiento en los premios Grammy Latino en 2004, convirtiéndose en el primer latino en recibir el premio Trustees Award de la Latin Recording Academy. Además, su música continuó resonando en eventos internacionales como el Festival Internacional de Fresno, California.
Ell domingo 13 de febrero de 2011, Manuel Esperón falleció a los 99 años de edad en Cuernavaca, Morelos, dejando un legado musical que perdura hasta el día de hoy. Su contribución a la música mexicana y al cine es recordada y celebrada por generaciones venideras.