Almada Otero Mario 

Almada Otero, Mario

Almada Otero, Mario

Sonora, 7 de enero de 1923 - Morelos, 4 de octubre de 2016

Nació en Huatabampo, Sonora, en 1923. Luego vivió algunos años en Ciudad Obregón y Guadalajara hasta que residió definitivamente en la Ciudad de México. A partir de 1960 trabajó en un centro nocturno propiedad de su padre, el cual fue cerrado en el tiempo de la regencia de Ernesto P. Uruchurtu. Integrante de una familia ligada al cine, actor, cantante, productor y director, Mario Almada también escribió para el cine. Su incursión en este medio data de 1963. De ese momento Mario recuerda que:

Mi hermano Fernando me convenció de ser el productor de Nido de Águilas y Los jinetes. Sin embargo, reconozco que la película consentida y a la que le tengo mucho cariño y en la que sinceramente pusimos una parte de dinero fue Todo por nada. (Dir. Alberto Mariscal, 1968). Este filme ganó 8 Diosas de Plata, entre ellas la de Revelación del Año, de Mario Almada, en el papel protagónico, western muy bien hecho que está considerado un clásico en México.

Al año siguiente con El tunco Maclovio volvió a ganar otra presea. Ha filmado Aquellos años, Por eso, Cazador de asesinos, El puerto maldito, La viuda negra, Divinas palabras, El valle de los miserables, entre otras. (No es pecado ver cine mexicano. Novedades. Suplemento, 29 de junio de 1984).

Isela Vega y Mario Almada
Isela Vega y Mario Almada, protagonistas de La viuda negra (Dir. Arturo Ripstein, 1977)

En los años setenta Mario Almada trabajó en un gran número de cintas, de los más diversos tipos y géneros. Trabajó en westerns (Los doce malditos, 1972); reconstrucciones históricas (Aquellos años, 1972); como patiño de Irma Serrano (La tigresa, 1972); en cintas de escatología y tremendismo (La isla de los hombres solos, 1973); en segundas versiones (Los desarraigados, 1975). Aceptó ser coestrella de Vicente Fernández, (El arracadas, 1977); en cintas de narcotráfico (La banda del carro rojo, 1976); en adaptaciones literarias, (Divinas palabras, 1977); en melodramas rancheros, (Mariachi, 1976), y en melodramas urbanos, (Para usted jefa, 1979).

En sus más de 200 películas producidas, el tema de la venganza justiciera es algo que permanece y sobre todo en las películas dirigidas por Rubén Galindo como Los desalmados (1970); Todo el horizonte para morir (1970); El pistolero del diablo (1973); en 1981 reforzó este tema con Cazador de asesinos.

A partir del año 2000, Mario Almada continuó dejando su huella. Sus películas post-2000 exploraron otros géneros, como su papel en La misma luna (2006). En 2010, participó en la sátira El Infierno como El texano. Su última actuación fue en El Centenario (2016). Recibió el Ariel de Oro en 2013 y falleció el 4 de octubre de 2016 a los 94 años.