Orellana Gallego, Antonio

Antonio Orellana Gallego

Orellana Gallego, Antonio

Badajoz, España, 4 de febrero 1923  - Ciudad de México 21 de abril de 2018

Actor, director, guionista y argumentista. Nació el 4 de febrero de 1923 en Zafra, provincia de Badajoz, España. Inició la carrera de Medicina, pero tuvo que abandonarla debido a los problemas políticos por los que atravesaba España. El director comentó para Escritores de cine mexicano sonoro: En 1942, cuando estudiaba yo medicina, entró en la clandestinidad, en la lucha contra el dictador Franco y por una denuncia, tuve la suerte que me avisaron a tiempo, y yo pensé: lo único que puedo hacer es irme a la legión extranjera, en África. Con la mente de pasarme después al Marruecos francés, y de ahí unirme a las tropas aliadas que ya habían desembarcado en el norte de África. Entré destinado a la primera bandera de la legión, nos trasladaron al campo de Gibraltar, porque se creía que España entraría a la guerra en contra de los aliados por mandato de los alemanes. Afortunadamente así no fue, pero tuve que aguantar un año en la legión, en la 3ª compañía de ametralladoras. En 1943 se hace el concurso de natación militar y gano los 200 m. brazas y fui campeón militar de Andalucía. Me dieron un mes de permiso y llegué a Badajoz, que se encuentra en la frontera portuguesa. Ya para esa época, 1944, le acababan de hacer el atentado a Hitler, en ese momento yo estaba llegando a Sevilla donde tengo familia. De Sevilla llegué a Badajoz, ya veíamos que los aliados iban a ganar la guerra. Todos los republicanos, todos los antifranquistas estábamos muy felices y ahí con familiares míos me entero que habían llegado algunos republicanos españoles hacia Portugal y nos unimos a ellos para venirnos a México.

 
Humberto Herrera, Pedro Weber Chatanuga, Guillermo de Alvarado Condorito y Charly Valentino en escena de la película El vampiro teporocho (Dir. Rafael Villaseñor Kuri, 1989) Ayala Blanco, Jorge. La disolvencia del cine mexicano. México, Grijalbo, 1991. P. 81

Su arribo a México se retrasaría un poco más ya que fue apresado en Portugal. El gobierno de los Estados Unidos le proporcionó todas las facilidades para salir de Portugal si ingresaba a la milicia norteamericana. Sin embargo, Antonio Orellana se rehusó y continuó con sus planes de llegar a México. Recuerda que junto con otros compañeros, permaneció en la frontera con Portugal como un mes clandestinamente, pasando a Lisboa, con la suerte que yo hablo portugués perfectamente. Las veces que en el trayecto me paraban los guardias, pues "eu falava portugues, e eu estava dizendo: nao senhor eu sou da cá" y bueno tuve la suerte de salir. Estuvimos como dos meses en una casa clandestina pagada por la Untied Service Comity, de Boston, Massachussets, hasta que ahí nos denunciaron. Estuvimos de 90 a 100 días incomunicados en una cárcel de Portugal que se llamaba Aljuvi. De ahí nos pasaron al fuerte militar de Caxias, [...] ahí nos pasamos como un año. Cuando llegamos al año ya, la embajada de Estados Unidos nos dio el pase, y nos dijo a tres gentes que si nos queríamos quedar en EU. En el ejército nos daban todas las facilidades, y le dijimos: no, nosotros nos vamos a México porque México reconoce a la República Española, ahí está el gobierno en el exilio y esperamos que Franco se acabe. Pero lo que es la política, antes de irse a los infiernos, se pasó cuarenta años en la dictadura (Idem).

Foto proporcionada por el escritor

Ya en México se empleó en la Compañía Nestlé como supervisor de publicidad por espacio de tres años. Posteriormente se relacionó con gente de cine, para después integrarse de lleno a la industria. El propio Orellana recuerda: poco a poco comencé a hacer mis primeras historias, pero me encuentro que por las cosas sindicales, no me dejaban entrar al sindicato. Yo muy joven, todavía, me fui a Centroamérica. Y en Centroamérica hice varias películas, pero llevándome siempre a técnicos y actores mexicanos. A mi regreso a México seguí escribiendo muchas películas. Sin embargo, quise dirigir, y no me dejaron. Entonces me fui a Brasil, ahí dirigí una película que yo había escrito que se llamó Fugitivo da noite (Fugitivo en la noche) con Lorena Velázquez y Tito Junco, fotografiada por José Ortiz Ramos, uno de los grandes fotógrafos de México y me llevé cinco técnicos de México, [...] pero cuando ya me iba a regresar vienen los Cuartos Juegos Panamericanos, me contratan, la dirijo, gana el premio como la Mejor Película del año que se llamó Américas Unidas. Y sin darme cuenta me pasé cuatro años en Brasil, dirigí varias películas más ahí y como 100 documentales. Pero viene otra vez la dictadura en Brasil, aunque conmigo nunca se metieron, nunca me gustaron las dictaduras; así que me regresé en 1966 a México y de ahí hasta la fecha (Idem).

Orellana Gallego ha intervenido en algunas películas como actor, tales como: La llamada de la muerte (Dir. Antonio Orellana, 1960); La hora 24 (Dir. Fernando Durán Rojas, 1987); Violencia a domicilio / El jardín de la paz (Dir. Juan Fernando Pérez Gavilán, 1989) y Un ángel para los diablillos (Dir. Juan Fernando Pérez Gavilán, 1993).

Joaquín Cordero y Columba Domínguez en Cinco vidas y un destino (Dir. José Baviera, 1956) Colección IMCINE

Fue uno de los fundadores de la Sociedad General de Escritores de México (SOGEM), y recuerda con cierta nostalgia que: en 1952, estando todavía vivo Portas, nos reunimos. Creo que fuimos 48 y creo que estamos vivos 5: Miguel Zacarías, Ismael Rodríguez, Gilberto Gazcón que tenía 19 ó 20 años, Alfredo Salazar y un servidor. Los restantes ya se nos adelantaron. Pero primero era la Sociedad de Escritores de Cine después de eso, cuando muere Portas, el presidente fue Luis Spota y, creo que se agregaron entonces los de teatro, y luego para cuando entra Fernández Unsaín [1966] es cuando se agregan todas las secciones que tenemos ahora y se pone el nombre de Sociedad General de Escritores de México, porque antes era Sociedad de Escritores de Cine (Idem).

Ante la pregunta ¿qué es escribir para cine? el cineasta afirmó: es pensar en la película que uno tiene en la mente y la está proyectando no sólo en su mente sino en una pared. Muchas veces sientes una desdicha, porque cuando la ves filmada por otro, pues te la han cambiado, porque en el cine todo mundo quiere meter mano (Idem).

Dentro de su filmografía como escritor, en 51 películas, Orellana, de 1956 a 1994, cultivó los géneros de aventuras, de luchadores y comedias, tales como: El zorro escarlata (Dir. Rafael Baledón, 1958), Santo vs. el cerebro diabólico (Dir. Federico Curiel Pichirilo, 1961), Santo vs. Las mujeres vampiro (Dir. Alfonso Corona Blake, 1962) y Un ángel para los diablillos (Dir. Juan Fernando Pérez Gavilán, 1993). Su último guión fue el argumento de la película Bienvenido paisano (Dir. Rafael Villaeñor Kuri, 2006) una story mexicana radicada en Estados Unidos que decide regresar a México. En el 2012 Orellana recibió el Reconocimiento a Escritores Cinematográficos mexicanos, en el marco de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería de la Ciudad de México, un reconocimiento avalado por instituciones de renombre como el Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE) el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas (ENAC), la Filmoteca de la UNAM, entre otras.Vivió en la Ciudad de México hasta el año de su fallecimiento el 21 de abril de 2018, a la edad de 95 años.